Alquilar una hormigonera: guía práctica antes de reservar
Una hormigonera es el ejemplo perfecto de herramienta que rara vez se usa: se necesita para una solera, un murete o un anclaje, y después ocupa espacio durante años. Por eso casi siempre se alquila.
La capacidad importa. Para un arreglo pequeño de jardín o terraza basta una hormigonera de capacidad reducida; para soleras grandes conviene una más grande o dividir el trabajo en varias tandas. Calcula cuánta mezcla necesitas antes de reservar.
Pregunta si es eléctrica o de motor de gasolina. La eléctrica necesita una toma cercana y un alargador adecuado; la de gasolina da libertad pero exige combustible y ventilación.
- Comprueba que el tambor gira sin holguras ni ruidos extraños
- Revisa el cable y el enchufe si es eléctrica
- Confirma que el basculante se mueve con suavidad
- Haz una foto del estado al recogerla
- Pregunta si incluye ruedas o soporte para moverla
Al terminar, la limpieza es lo más importante. Echa agua y gravilla en el tambor, hazlo girar unos minutos y vacíalo antes de que el cemento fragüe. Una hormigonera devuelta sucia es la causa más habitual de discusiones sobre la fianza.
Transportarla también cuenta: pesa y es voluminosa. Decide con quien la publica si la recoges tú con un coche con maletero grande o si ayuda a cargarla.
En Mydego puedes ver hormigoneras disponibles cerca de ti, hablar por el chat y acordar fecha de recogida sin compartir tu teléfono.